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COMUNICADO

Noviembre 2019

 

A la sociedad venezolana y la comunidad internacional

 

Ya estamos a casi un mes de terminar el año 2019. Todas las oportunidades que se ofrecieron para terminar la pesadilla del llamado “socialismo del siglo xxi”, también llamado “revolución bolivariana”, que de bolivariana solo tiene el nombre, no fueron debidamente aprovechadas o medianamente atendidas para hacerlas funcionar bien.

Los llamados “partidos de la oposición democrática”, previo acuerdo, dan la presidencia del Poder Legislativo (AN), al Diputado Juan G. Guaidó M., militante del Partido Voluntad Popular, uno de los partidos miembros de la llamada Internacional Socialista, que en Venezuela es presidida por el Diputado Henry Ramos Allup de Acción Democrática, quien detenta el cargo de Secretario General de manera poco democrática por cierto, y que también es miembro de esa internacional socialista, junto al partido UNT, quien presidía dicho Poder, en el mes de enero del presente año, y diciendo estar apegados al artículo 333 y 350, de la constitución nacional vigente, en base al 233, el diputado Juan G. Guaidó M., es también nombrado Presidente Encargado de la República Bolivariana de Venezuela (Poder Ejecutivo), y al mismo tiempo, de la Asamblea Nacional (Poder Legislativo).

El artículo usado, 233, muy claramente le indicaba que debía convocar a elecciones presidenciales, en un lapso de 30 días, pero el 5 de enero de este mismo año la AN Decreta El Estatuto que rige la Transición a la democracia para restablecer la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. En su Exposición de Motivos dice que “es un acto en ejecución directa e inmediata del artículo 333 de la Carta Magna. Su propósito es volver a la Constitución desde la propia Constitución para ofrecer un cauce ordenado y racional al inédito e inminente proceso de cambio político que ha comenzado en el país. Se trata de una iniciativa normativa de la Asamblea Nacional que aspira a preservar la Constitución de 1999 como pacto de convivencia para la vida cívica de los venezolanos y como fundamento de la transición democrática.

Durante veinte años de Revolución Bolivariana se ha impuesto un sistema político alejado de los principios constitucionales y de la tradición republicana del país.”, y continúa diciendo mas adelante “… La Asamblea Nacional es consciente de la urgencia del momento y ofrece el presente Estatuto como un camino eficiente para regresar a la democracia por los caminos establecidos en la Constitución y así garantizar una transición ordenada que permita la inauguración de un sistema de libertades que ofrezca una paz duradera y estable, de generación en generación…”  y luego dice que: “… Se trata, en suma, de racionalizar moral, jurídica y técnicamente las energías democratizadoras de las organizaciones con fines políticos y de la sociedad civil para enmarcarlas en lo mejor de la tradición republicana de Venezuela.

El primer capítulo -Disposiciones Generales- incluye la definición de transición democrática, la naturaleza jurídica del Estatuto, los valores superiores que guiaron a los legisladores y sus objetivos. Sobre la definición de transición democrática (artículo 3) conviene destacar que se identifican tres fases progresivas. Primero, el cese de la usurpación. Luego, la instalación de un Gobierno provisional y, finalmente, la realización de elecciones libres, transparentes y competitivas. En cada una de estas fases progresivas la Asamblea Nacional ejercerá competencias, también de manera progresiva, hasta lograr consumar la transición democrática y restablecer el orden constitucional…”

Como se puede notar, hablan de las “tradiciones republicanas del país”, pero todo lo que pretenden es “consumar la transición democrática y reestablecer el orden constitucional”, aún y cuando mencionan “tres fases progresivas” a saber, “cese de la usurpación”, “instalación de un gobierno provisional” y “elecciones libres”, con el pasar de los meses de este año, nada de eso ha sido realizado de la manera que ellos mismos se plantearon y aprobaron, a lo mas que han llegado es a crear una especie de “gobierno provisional” que se viene repartiendo el país junto al gobierno que dicen desconocer o califican de usurpador, pues han vuelto a sentarse a negociar con sus representantes tanto dentro como fuera del país y a espaldas de la sociedad o pueblo que dicen representar.

Hasta ahora el Diputado Juan Guaidó, no cumplió con su deber, sino que, por el contrario, junto a los partidos de la llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), interpretando la ley a su conveniencia y deseos, se han pasado por alto el mandato constitucional y pretenden perpetuarse en el poder en convivencia con el gobierno socialista procubano del partido PSUV y sus representantes nacionales e internacionales.

Nosotros, venezolanos no partidistas en su mayoría, cansados de estos partidos políticos que vienen destruyendo la república en Venezuela desde hace décadas con sus políticas de corte socialista, social demócrata y ahora comunistas y totalitaristas, aliados a organizaciones criminales internacionales, por medio del presente COMUNICADO declaramos al mundo decente y a los llamados gobiernos democráticos tanto de las demás repúblicas del continente americano, como a los llamados regímenes parlamentarios y/o constitucionales y monarquías, que desconocemos como nuestros representantes a todos y cada uno de los partidos que hacen vida política en el territorio de la mal llamada República Bolivariana de Venezuela, pues cada vez es menos república y de bolivariana solo tiene el nombre para ocultar su cualidad socialista, comunista y totalitarista, contrario a nuestras tradiciones republicanas, credo cristiano y sistema económico capitalista.

De la misma manera convocamos a la sociedad civil así como al pueblo venezolano, que se encuentra dentro como fuera del territorio y la jurisdicción de la república, a organizarse de manera seria y discreta como ciudadanos libres, para que, llegado el momento, asuman los roles y responsabilidades inherentes al sentir y ser que la república indica.

A la llamada comunidad internacional y en especial a los gobiernos que han demostrado apoyar al pueblo venezolano en la lucha desigual contra esta tiranía criminal que se comporta y conduce peor que las peores dictaduras, a revisar su apoyo para con estos partidos y sus representantes, y a proceder a contactarnos para que sean notificados de las estrategias y planes que tenemos en fase de pre ejecución, con la esperanza de que nos brinden los apoyos adecuados para que los mismos tengan el resultado deseado en el tiempo debido.

Seguir apoyando a esos partidos que se hacen llamar de la oposición democrática, y peor aún, a los del llamado gobierno revolucionario, es seguir alargando mas el sufrimiento de la inmensa mayoría de la población venezolana, pues es solo una mínima parte la que se beneficia de las riquezas del país a costa del sufrimiento y la muerte de una población indefensa y sometida a los mas crueles vejámenes, torturas y condiciones de esclavitud, incluso a quienes aún apoyan a sus mismos verdugos sea por ignorancia, sea por fanatismo, sea por el terror que se les inflige o amenaza constantemente.

Este régimen terrorista y criminal, conformado por los partidos del gobierno y de la llamada oposición, son derrotables y vencibles en cualquier terreno y condición, desde la militar hasta la electoral, y consideramos que podemos usar la vía electoral incluso, solo que una que sea organizada y ejecutada por la misma Sociedad Civil Decente organizada, sin la intromisión de los partidos y las fuerzas militares. Consideramos que con el apoyo de la llamada comunidad internacional decente y sus gobiernos, así como de las instituciones que estén libres de las ideologías políticas que hoy han destruido a la república en Venezuela, es decir, que no sean aliadas o afines al socialismo o sus variantes, se pueda organizar y ejecutar un proceso de elecciones acorde al deber ser nacional, el cual se centra en el capítulo III de la constitución vigente, en el siguiente orden, 350, 347, 348 y 349; para poder lograr lo que consideramos ha de hacerse en el país. La república debe ser refundada en Venezuela y la patria venezolana debe ser recuperada, todas las fuerzas militares extranjeras que hoy actúan en el territorio nacional, deben salir, todos los gobiernos que apoyan de manera directa o indirecta, cubierta o manifiesta el proceso de destrucción de Venezuela deben suspender todas y cada una de sus políticas en ese sentido, sean las de acuerdos comerciales, militares, políticos, tecnológicos, diplomáticos o cualquier otro que oculte sus reales intensiones de aprovechamiento de las riquezas del país. En caso de desatender este pedido, serán considerados enemigos de Venezuela y como tal podrán ser tratados en su debido momento y en su justo lugar. A todos aquellos que decidan apoyarnos, serán considerados amigos y como tal serán tratados por todas las generaciones de venezolanos.

Esperamos que las repúblicas vecinas hayan notado que tenemos un enemigo común, que sus intenciones es de destruirlos y someterlos como han sometido a Venezuela durante estas décadas, y que no se pueden seguir tratando y considerando como “adversarios políticos” nada mas, sino que son una banda de destructores de las repúblicas que tanto costaron construir y fundar a nuestros próceres y libertadores, muchos de ellos comunes pues desde un San Martín hasta un Santander, Flores, O´Leary, O´Higgins, Rivadavia, Belgrano, Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Matías Ramón Mella, Martí, Don Pedro II, Deodoro Fonseca, Washington, Lafayette, Miranda, Bolívar, Sucre, y cientos de nombres mas, fueron fervientes republicanos, que entendieron a América como un continente donde los tiranos y sus tiranías deben ser derrotadas por todos, que donde uno solo de sus ciudadanos sea agredido por un tirano, un dictador, un opresor, un terrorista, están siendo agredidos todos los ciudadanos, que podemos ser repúblicas independientes, autónomas y soberanas, con culturas iguales, parecidas o diferentes, igual que los idiomas, pero siempre seremos americanos, libres y de buenas costumbres, listos y dispuestos a darnos la mano y enfrentar a todo aquel que intenta someternos a estados de esclavitud o dependencia, sean del mismo país o de otro, de este u otro continente.

Ya es tiempo de entender que hemos caído porque nos hemos separado, porque nos hemos dado la espalda, porque no nos hemos apoyado mutuamente. Ya es tiempo para entender y aceptar que no debe seguir siendo así, que en América no puede haber un solo país con sus habitantes bajo el yugo de la ignorancia, el fanatismo y la superstición, mucho menos de alguna tiranía, sea de donde sea, del color que sea, del credo que sea, de la ideología que sea.

Americanos, volvamos nuestro rostro al Dios todopoderoso, humillémonos ante su infinita majestad y poder, y levantémonos luego con la firme convicción de luchar y vencer, sin morir en el intento, a todo aquel que quiera dañarnos, y si la muerte en la lucha nos reclama, sonriamos pues es solo un paso hacia una vida mejor, pues quien da la vida por sus amigos, nunca muere, al contrario, vive eternamente…

 

Dios y Patria… viva la libertad …  viva la república … fuera la tiranía

Noviembre 2019

 

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